La Habana no solo es la capital cubana, sino también el alma de una nación que respira historia, ritmo y color. Fundada en el siglo XVI, esta ciudad mezcla el encanto del pasado colonial con la vitalidad moderna del Caribe. Sus calles, llenas de contrastes, revelan una metrópoli que evoluciona sin perder su esencia.
En este artículo te invitamos a conocer por qué La Habana es mucho más que un destino: es una experiencia sensorial.